Filtra el inventario y escríbenos desde la propiedad que te interese. Y si vas a comprar en preventa, sigue leyendo: ahí es donde más rinde comparar unidad por unidad.
Hemos revisado decenas de listas y brochures de desarrolladores. Casi siempre falta algo, y ese algo cuesta dinero. Estos son casos reales.
Te acompañamos de principio a fin: desde la primera búsqueda hasta la escrituración. La consultoría es parte del servicio, no un extra que se cobre aparte.
Cruzamos unidades disponibles de varios proyectos de la misma zona: precio por metro real, superficie útil frente a vendible, bodega, cajones y amenidades. En una sola tabla.
Revisamos el documento que te entregaron contra brochure, ficha técnica y disponibilidad real. Te decimos qué falta, qué se contradice y qué preguntarle al desarrollador.
Comparamos esquemas 30/20/50, 20/20/60 y 10/10/80 según tu flujo, e identificamos proyectos con certificación EDGE, que dan acceso a hipoteca verde con tasa preferencial.
Dentro de un mismo desarrollo, dos unidades del mismo modelo no valen lo mismo. Orientación, piso, vista e interior o exterior definen tu plusvalía y tu renta.
Quién es el desarrollador, qué ha entregado antes, en qué estado están sus permisos y qué dice el contrato sobre retrasos y devoluciones.
Apartado, contrato, avances de obra y escrituración. Confirmamos qué proyectos escrituran de inmediato y cuáles hasta entrega.
En preventa, nuestros honorarios los cubre el desarrollador a través de la comisión de comercialización, que ya está contemplada en el precio de lista. Comprar con Katto no encarece tu departamento.
Y no trabajamos con un solo desarrollador. Si solo tuviéramos un proyecto, no habría comparativo posible.
Clientes de cualquier parte del mundo buscando en cualquier estado de México. Si lo que buscas no está en nuestro inventario, lo buscamos.
Lo diseñamos y remodelamos contigo antes de que te mudes. Ver diseño y remodelación →
Precio con comparables reales, revisión documental antes de publicar y acompañamiento hasta la firma en notaría. Sin costos por adelantado.
Las dudas que salen siempre, contestadas antes de que tengas que preguntarlas.
De principio a fin, una operación de contado suele tomar entre uno y dos meses; con crédito hipotecario, más. Te acompañamos en cada paso y te decimos qué sigue antes de que toque hacerlo.
No existe una tarifa única en el país. Los honorarios del notario los fija el arancel de cada estado y se calculan por rangos de valor, no como un porcentaje plano, así que el mismo trámite cuesta distinto en Monterrey que en Mérida.
Como referencia para presupuestar, un comprador suele apartar entre 4% y 8% del valor de la propiedad para todo el cierre. Ahí van conceptos distintos: honorarios del notario, impuesto de adquisición, inscripción en el Registro Público, avalúo y certificados. Conviene saber que el impuesto suele ser la parte más grande de ese paquete, no los honorarios.
Ese rango es una referencia de práctica de mercado, no una cifra oficial: se mueve según el estado, el valor del inmueble y si hay crédito hipotecario de por medio. Antes de firmar, la notaría entrega un presupuesto con los conceptos desglosados. Nosotros lo pedimos por escrito y lo revisamos contigo línea por línea.
Se llama Impuesto Sobre Adquisición de Inmuebles (ISAI, o traslado de dominio) y lo paga el comprador. Aquí está el detalle que sorprende a mucha gente: no lo fija la federación ni el estado, lo fija cada municipio. Dos ciudades del mismo estado pueden cobrar distinto.
Hasta donde pudimos confirmar en septiembre de 2026, en las plazas donde trabajamos:
Estas tasas se revisan cada año y algunas se movieron hace poco: Playa del Carmen subió de 3% a 4% en diciembre de 2025. Úsalas para presupuestar, no como cifra final. Quien te da el número exacto del día es la notaría, y si nos dices de qué propiedad se trata, lo pedimos por ti antes de que apartes.
Puede que sí. La Ley del Impuesto Sobre la Renta contempla una exención para la venta de tu casa habitación, en su artículo 93. Las condiciones principales: que efectivamente haya sido tu casa habitación y lo puedas acreditar con documentos a tu nombre en ese domicilio; que la operación se formalice ante notario; que no hayas usado la exención en los tres años anteriores; y que el precio no rebase 700,000 UDIs.
Ojo con lo último: la UDI se actualiza todos los días, así que su equivalente en pesos cambia. No te quedes con una cifra que leíste hace meses. Si el precio rebasa el tope, la exención aplica hasta el límite y el excedente sí causa impuesto.
La exención es por persona, de modo que un matrimonio puede tener dos. El notario hace el cálculo y retiene lo que corresponda. Confírmalo con tu contador antes de firmar: es uno de los puntos donde más dinero se gana o se pierde en una venta.
Es un programa que da descuentos sobre los honorarios del notario para que más gente pueda escriturar. En la Ciudad de México opera de forma permanente desde 2017, coordinado por el Colegio de Notarios y el gobierno capitalino. Otros estados organizan jornadas propias en fechas puntuales, así que si tu inmueble está fuera de la CDMX hay que revisarlo caso por caso. Cubre sobre todo regularización de vivienda, compraventas, sucesiones y testamentos.
Quién es elegible. Los parámetros centrales:
Cuánto descuenta. Es escalonado: entre mayor el valor catastral, menor el porcentaje. En compraventas va de alrededor de 60% en los valores más bajos hasta 10% en el tope del programa, y en sucesiones los descuentos son más altos. Los rangos en pesos se actualizan cada año, así que la tabla vigente hay que pedirla en la DGRT o en el Colegio de Notarios: no te guíes por una que hayas visto el año pasado.
Dos cosas que conviene saber de entrada. El descuento aplica sobre los honorarios del notario, no sobre los impuestos ni los derechos de registro, que se pagan completos. Y el tope de valor catastral del programa es relativamente bajo, así que en la práctica sirve mucho para regularizar una casa de familia o resolver una herencia, y rara vez alcanza para una compraventa de mercado en las zonas donde solemos trabajar. Si crees que tu caso califica, dinos y lo revisamos antes de que armes el presupuesto con otra expectativa.
No con trucos, sino con papeles. Del precio de venta se resta el costo de adquisición actualizado por inflación, y además puedes deducir las mejoras y ampliaciones que le hiciste, los gastos notariales de cuando compraste, el avalúo y las comisiones de intermediación. Todo eso baja la ganancia sobre la que se calcula el impuesto, pero solo cuenta lo que tengas facturado a tu nombre. Es la razón para guardar las facturas de la remodelación aunque parezca que no sirven de nada: el día que vendas valen dinero real.
Por costumbre en México, el comprador cubre los gastos notariales, el impuesto de adquisición y el avalúo; el vendedor cubre el ISR de la ganancia y las comisiones de intermediación. No es una regla legal rígida y puede negociarse, pero es el reparto habitual. Lo dejamos claro por escrito antes de la firma.
Cuatro cosas, y ninguna toma mucho tiempo: que quien vende sea el titular en el Registro Público o tenga poder para hacerlo; que la propiedad esté libre de gravamen, es decir sin hipoteca ni embargo; que predial, agua y cuotas de condominio estén al corriente, porque las deudas viajan con el inmueble; y que lo construido coincida con lo escriturado, ya que un cuarto extra sin regularizar puede frenar un crédito. Nosotros pedimos y revisamos esto antes de que entregues dinero.
Depende exclusivamente de lo que diga el convenio que firmaste, y por eso insistimos en que exista uno. Lo habitual es pactar qué pasa en cada escenario: si el comprador se retracta suele perder el apartado, y si el vendedor se retracta suele devolverlo, a veces duplicado. También se acostumbra dejar por escrito que el dinero se devuelve si la revisión legal encuentra un problema o si el banco no autoriza el crédito. Esas cláusulas no se negocian después: se ponen antes de pagar.
Los porcentajes de esta sección son de referencia y se confirmaron en septiembre de 2026 contra las leyes de hacienda municipales. Las tasas las fija cada municipio y se revisan cada año. El cálculo definitivo de impuestos y gastos lo hace la notaría para tu operación en particular, y las decisiones fiscales conviene tomarlas con tu contador. Katto no presta servicios notariales, contables ni legales.
Sin visita obligatoria y sin llamadas de seguimiento no solicitadas. Recibes la tabla y decides si quieres continuar.
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